martes, 29 de mayo de 2012

Capitulo V – Hazme Tuya.

Capitulo V – Hazme Tuya.

Apenas si logramos escabullirnos de las cientos de miradas que nos rodeaban en aquel Hall, tome a Himeko de la mano y corrimos juntos hacia la calle mientras nos alejábamos de Takano quien quedo pálido del asombro.

-         Hime… -dije mirando al cielo mientras sostenía su mano- creo que va a comenzar a llover en cualquier momento, debemos darnos prisa o…

Un gran trueno acallo mi voz, acto seguido comenzó a caer la primera lluvia de aquel invierno, tome aun con mas fuerza su mano y comenzamos a correr.

-         ¡Yatoh…! No puedo ir tan rápido…- intentaba decir con la respiración agitada .
-         Rayos! Terminaremos empapados.
-          
Sin pensarlo dos veces, tome a Himeko en mis brazos y comencé a caminar rumbo a casa.

-         Yatoh, hey, esto es vergonzoso…
-         Si sigues quejándote ambos terminaremos calados hasta los huesos –dije mientras sonreía al ver su cara de enfado – abrázame fuerte que empezare a correr.
-         Yatoh, eres un tonto pero…- se aferro con fuerza a mi mientras aceleraba la marcha- ¡Te amo idiota! – declaro con una gran sonrisa mientras me miraba con la cara bañada por la lluvia.
-         Yo también te amo Hime*, eres mi preciada princesa.

Llegamos a casa totalmente empapados, el agua escurría por nuestra ropa, me apresure a encender la chimenea mientras Hime iba por mantas para entrar en calor, la lluvia se había convertido en tormenta y con ello se había llevado la luz, estábamos completamente a oscuras solo iluminados por las llamas que ardían en la chimenea.

-         Yatoh…Yatoh…- me llamo e iluminada por el fuego note sus mejillas llenas de rubor.
-         ¿SI? – pregunte sin entender el porque de sus mejillas.
-         Tu… tu ropa…-decía mirando hacia un lado.
-         ¿Mi ropa que? –seguía sin entender.
-         No te hagas el tonto, ¡quítatela o pescaras un resfrío!

Algo atontado por la petición comencé lentamente a desabotonar mi camisa, ella me miraba de reojo mientras lo hacia.

-         Este… ¿así esta bien? – pregunte.
-         Dámela para ponerla a secar – me pidió mientras extendía su mano y note que tiritaba.
-         Hime, tu también debes secarte o te enfermaras, ven.

Tome una manta que había dejado a un lado y la envolví en ella.

-         ¿Qué haces? – dijo algo incomoda por la situación.
-         Si no te secas rápido y entras en calor será peor, así que ven.

Lentamente mientras ambos estábamos bajo la manta tome el suéter que la cubría y con cuidado lo saque de su húmedo cuerpo, la blusa que traía debajo estaba empapada también, era blanca y dejaba ver a contraluz su sostén.

-         Yatoh, para, esto es tan vergonzoso –exclamo mientras cubría sus pechos.
-         Eres hermosa… no puedo parar…

Con manos nerviosas comencé botón por botón a quitarle la blusa, me sentía ansioso, deseaba ver mas, era una sensación tan absorbente que no podía detenerme, quería hacerla mía, sentir su cuerpo, tener el calor de Himeko solo para mi. Tome la blusa y la deje a un lado mientras con la poca visión que tenia en la oscuridad note su pálido cuerpo algo azulado de frío, la abrace lo mas fuerte que pude y comencé a besarla. Cada vez que tocaba su cuerpo con mis labios iban apareciendo pequeños botones de color rosa que parecían cerezos en flor.

-         Yo… - comenzó a decir algo inquieta – jamás eh estado con nadie…
-         No te preocupes, no te are daño, princesa, ¿estas asustada?
-         No – dijo firmemente – estoy feliz.

Himeko sonrío temblorosa, estaba asustada se podía notar en su respiración agitada, pero intentaba no hacerlo notar, de improviso tomo mi mano y la coloco sobre su pecho.

-         Yatoh, hazme tuya – su voz era casi como un susurro pero se notaba la convicción de sus palabras – quiero sentir que soy completamente una contigo, te amo…

La tome por la cintura y nos tumbamos en el suelo sobre las mantas, la poca iluminación creaba un ambiente realmente agradable, la atmosfera nos embriagaba de amor, jamás pensé que estar con la persona amada podía hacer a un lobo solitario como yo tan feliz.
Sin darnos cuenta comenzamos a besarnos desesperadamente mientras nos quitabamos la ropa hasta quedar completamente desnudos solo abrazados al abrigo de las cobijas.
Con la mayor dulsura y delicadeza despoje a Himeko del mas preciado tesoro para una chica, le robe su virginidad.

-         Hime… ¿estas bien? – sus expresiones me asustaban y algunas lagrimas se asomaban.
-         Si… - intentaba no mirarme directamente – es solo que… estoy muy feliz de haberte conocido y haber podido enamorarme de ti.
-         El agradecido soy yo, créeme, jamás eh amado a nadie como te amo a ti.
-         Yatoh, ¿te digo un secreto?

Curioso la mire extasiado por saber.

-         Dime… - atine a decir.
-         ¿Recuerdas cuando nos conocimos?
-         Jamás olvidare ese día, cambiaste mi vida, ¿pero que ocurre?-la curiosidad me llenaba.
-         Ese día cuando te vi por primera vez fue cuando me enamore de ti. – sonreí totalmente feliz.


Las diversas expresiones de su cara me tenían fascinado, se veía tan distinta de lo habitual, su cabello negro alborotado, sus mejillas encendidas, sus largas pestañas que dejaban denotar pequeñas lagrimas entremezcladas de felicidad y dolor, su tersa piel blanca bañada en sudor, era la perfecta imagen de una diosa ante mis ojos, entre mis brazos, ella y solo ella podía ser la única y verdadera dueña de mi corazón.

Esa noche hicimos el amor por primera vez.


Nota: Hime es princesa en japones.

martes, 15 de mayo de 2012

Capitulo IV – Celosamente tuyo.

Capitulo IV – Celosamente tuyo.

Han pasado 3 meses desde que vivimos juntos.
Al día siguiente en que nos besamos ninguno fue capaz de tocar el tema.

Las cosas han trascurrido normales si se puede decir así, cada día Himeko va y viene del trabajo a la casa, comemos juntos y hablamos de cómo fue su día, nos reímos mucho de todo lo que cuenta pero llego el día en que algo de todo lo que me dijo me empezó a molestar.

-         Sabes Yatoh…-hablo mirando hacia otro lado.
-         ¿Que ocurre? –pregunte intentando buscar su rostro- ¿a pasado algo malo?
-         No es eso, es solo que….- desvío mi mirada- alguien… alguien de mi trabajo…

Precipitado me levante de la mesa y esto hizo que tintinearan los platos.

-         ¿Te han hecho algo malo? Por favor dime.
-         No, no es eso –se apresuro a decir para tranquilizarme- es que alguien de mi trabajo ¡se me declaro y no se que decirle! – lanzo mientras miraba el suelo.
-         Que… ¿que has dicho? –hable algo aturdido- ¿que alguien que?
-         ¡Eso!, el otro día en que llegue algo tarde fue porque Takano san y yo nos quedamos trabajando solos hasta tarde, de pronto se me declaro y no supe que hacer…

Anonadado con aquella revelación no supe que decir, solo formule la única pregunta que preocupaba mi cabeza y tenia paralizado mi corazón.

-         Himeko…¿a ti te gusta el tal Takano? –pregunte asustado de que la respuesta fuese asertiva.
-         Gustarme…-dudo pensativa- mmm, la verdad es que no…es una buena persona y siempre me ayuda pero no, no me gusta Takano san –negó convincentemente.

Al oír que no era así mi corazón empezó a latir nuevamente, estaba asustado, no quería pensar que alguien podía quitarme a Himeko, era una sensación tan humana, pero que aun así hacia daño a mi corazón.

-         Me alegra que no te guste –suspire.

Ella algo extrañada y con bueno humor intuyó exactamente lo que pasaba en mí.

-         Yatoh, ¿será que estas celoso? –pregunto sonriente.
-         ¿Celoso yo? No, que va, es solo que si sales con alguien podría malinterpretar nuestra situación – de todas las posibles respuestas con las que pude evadir mis sentimientos elegí la mas estupida. Sentí la mirada enojada y desafiante de Himeko sobre mi cabeza mientras yo miraba al piso.
-         ¿Así que eso es lo que piensas?, bien, entonces… ¡tal vez si salga con Takano san! – grito furiosa mientras se levantaba de la mesa.
-         Espera… yo no quise… -intente decir, sabia que mi idiotez me costaría caro- es que yo…
-         ¡Mejor ya no digas nada! –volvió a gritar y comenzó a caminar hacia la puerta de salida- ¡Yatoh, eres un idiota, tu no sabes nada!.
-         ¡Espera!, yo en verdad no quise…- ella ni siquiera escucho mis palabras, abrió la puerta, se dio media vuelta a mirarme y grito una vez mas.
-         ¡¡Idiota, me voy y llegare tarde así que no me esperes!! –cerro de un portazo y se fue.

Todo paso tan rápido, no supe que hacer o decir, realmente fui un idiota.

-         ¿Que tanto me costaba decirle que en realidad sentí celos –comencé a hablar solo - odie el que alguien se le confesara, el pensar que alguien puede arrebatarla de mi lado, si, soy un idiota y merezco su furia y lo peor es que le di motivos para aceptar la petición del tipo ese – ni siquiera sentía ganas de mencionar su nombre- que debo hacer ahora… ¿Cómo me disculpo?.

Me quede toda la tarde con mis pensamientos, es verdad que los los hombres somos idiotas.

Decido a no perder a Himeko me arme de valor, tome mis llaves y salí con rumbo fijo a aquella dirección que  veo cada día anotada en un pequeño papel en mi velador, lleva ahí un par de semanas y no me atrevía a visitar aquel lugar; hoy, es hora.

Atardecía y comenzaba a hacer frío, demore casi una hora en encontrar la dirección correcta hasta que finalmente llegue a un gran edificio, entre en el hall de la recepción abarrotado de gente y me quede esperando a que algo pasara hasta que ese “algo” sucedió.
Dos personas se acercaban a la salida rápidamente, se podía oír como discutían desde donde los observaba oculto.

-         Himeko Chan, por favor espera –dijo un hombre.
-         Takano san, por favor ya le dije que no puedo.
-         Himeko –hablo el hombre tomándola del brazo- en verdad me gustas, por favor dame una oportunidad.
-         Por favor suélteme, ya le dije que no puedo corresponderle –exclamo.
-         ¡¿Será que te gusta alguien mas?! –grito mientras la sujetaba con fuerza- ¡Dímelo!

Rápidamente me escabullí cerca de los dos, las cosas habían empezado a salirse de lugar y la gente presente se detuvo a observar que pasaba.

-         ¡Que me suelte eh dicho! –grito- por favor, entienda, mi corazón le pertenece a otra persona, no puedo estar con usted.
-         ¿Por qué? ¡PORQUE NO PUEDO SER YO! – grito furioso, mientras levantaba la mano- eres, eres una zorr…
-         ¡DETENTE CABRON! – salí rápidamente de donde estaba y sujete con fuerza la mano de aquel hombre- ¡si te atreves a ponerle un dedo encima a Himeko te matare! –grite furioso.

Himeko estaba asustada, al verme se acerco rápidamente y se refugio tras mi espalda.

-         Yatoh… tu…¿viniste por mi? -pregunto mientras leves lagrimas asomaban de sus ojos-¡estaba tan asustada!.
-         Así es, recuerda que ya antes lo prometí, jamás te dejare sola –la consolé.
-         Y tu, ¿Quién demonios eres? –Takano miraba con ojos atónitos.
-         ¿Qué quien soy yo? Pues… soy el hombre que es dueño de su corazón –dije triunfante mientras tomaba a Himeko por la cintura.
-         Yatoh… que estas haciendo, la gente nos mira –intentaba decir mientras sus mejillas se teñían de rosa.
-         Maldición…-exclame sonrojándome también- la verdad es que si estaba celoso, siento haber sido tan idiota.
-         ¡Eres muy tonto sabes! –las lagrimas comenzaban a rodar por su cara- pero aun así… aun así yo…
No alcanzo a terminar la frase, delante de todas las miradas atónitas y sin importarme nada mas fui sincero conmigo y con ella, fuertemente la abrace y calle su frase con un beso.

-         Te amo Himeko… de verdad te amo…
-         Yo también…te amo…estupido Yatoh –sonrio.

Continuamos besándonos mientras un centenar de ojos nos miraban junto con la cara de Takano casi desfiguraba de la impresión, pero ya nada importaba, me sentía completamente feliz.

jueves, 26 de abril de 2012

Capitulo III – No te dejare

Capitulo III – No te dejare

Varios días han pasado desde que comencé a vivir junto a Himeko, cada día ella se levanta temprano para ir a trabajar y me deja solo en este lugar, mi nuevo hogar.

Desde aquella vez en que la bese mis noches no han sido tranquilas, me cuesta dormir y termino dando vueltas en la cama. Es este extraño sentimiento que me aqueja, no consigo comprenderlo bien, a veces intento luchar con todas mis fuerzas contra el, pero se hace mas fuerte que yo y se enciende cuando la hora de que ella vuelva esta por llegar, jamás pensé sentirme así de aturdido por alguien, es una sensación tan extraña y cautivadora que me hace sentir extremadamente feliz y al mismo tiempo disgustado.

-         ¿Será este sentimiento lo que llaman amor? – me pregunte en voz alta- Pero…-comencé a decir- yo siempre pensé que no necesitaba amor… ¿es posible que el destino sea así y me la este jugando? No lo se la verdad- cada día me confundo mas conmigo mismo.

Miro fijamente el reloj cada 10 minutos, la hora en que Himeko vuelve esta cerca.
Como quedo solo en casa ayudo con la limpieza y la comida, es lo mínimo que un huésped de tiempo completo como yo podría hacer.

-         Creo que eh terminado todo por hoy- digo mientras me seco el sudor de la frente- seria bueno tomar un baño antes de que vuelva –hablo y me alisto para ir al baño.

No se cuanto tiempo pase en la ducha, el día se hace eterno mientras ella no esta. Es tan molesta a veces la sensación de extrañar a alguien, me había acostumbrado a estar solo sin nadie que me esperara.

-         Creo que ya es la hora en que vuelve –dije mientras cerraba la llave de la ducha.

El silencio envolvió aquel lugar y pequeños pasos comenzaron a sentirse.

-         Debe ser Himeko que ya ha vuelto, mejor me apuro para poder recibirla –me dije a mi mismo mientras comenzaba a secarme y envolverme en una toalla.
-         Yatoh…! – se escucho a lo lejos- Yatoh… donde estas?.
-         Estoy aquí… - hable mientras sentía que los pasos se acercaban a la puerta del baño- estaba tomando una du…- intente decir cuando se súbito la puerta fue abierta.

Una ráfaga de rubor subió a mi cara, Himeko estaba ahí en la entrada del baño y su cara también se tiño de rojo, ambos quedamos expectantes, cruzamos nuestras miradas sin saber que hacer.

-         Yo… estaba…en la ducha…- dije entupidamente mientras aferraba la toalla a mi cintura.
-          Yo…- ella me miraba sonrojada a mas no poder- ¡lo siento! Debí… debí…- dejo la frase a medias y salio corriendo fuera del baño sin antes notar que una lagrima rodaba por su mejilla.
-         Mierda…Himeko espera! – grite mientras trataba de alcanzarla.

Corría apenas, ni siquiera pensé que estaba desnudo y cubierto solamente con la toalla de mi cintura.

Estaba entrando a su habitación cuando la tome del brazo.
-         ¡Espera, perdón, yo solo estaba tomando un baño! – dije exaltado, no sabia que mas decir, la situación era realmente extraña.
-         ¡Ya lo se! –grito- es solo… es solo… ¡pensé que te habías ido! Me precipite y comencé a buscarte –hablaba mientras comenzaban a rodar suaves lagrimas de sus ojos- ¡fui muy entupida!
-         Yo… de verdad lo siento –no sabia que decir, me sentía demasiado mal al verla llorando- Himeko… por favor no llores.
-         Perdóname Yatoh –hablaba mientras las lagrimas se hacían mas grandes- pensé que te habías ido, que me habías dejado sola, perdón pero no puedo dejar de llorar…

Sus palabras me conmovieron, entre en pánico y no pensé en mis actos, sentí ese impulso una vez mas y la rodee con mis brazos.

-         Himeko por favor, no llores, no me iré –dije mirándola a los ojos- te prometí que estaría contigo, es decir, ¡que estaré contigo!
-         ¿Lo dices en serio? –pregunto mirándome a los ojos mientras ella correspondía mi abrazo.
-         Así es, no me alejare de ti, me gusta este lugar, te prometo que no me marchare nunca.
-         ¿Prometes que nunca me dejaras sola? –me miraba casi en tono suplicante.
-         Prometido –asentí con una leve sonrisa.

Nuestros rostros estaban cada vez mas cerca, mi cabello húmedo dejaba caer suaves gotas sobre su rostro bañado en lágrimas.
Quería decirle que un sentimiento hacia ella crecía en mi interior, que cada día las ansias por verla volver crecían mas y mas, que ya estaba casi seguro que esta revolución de impulsos me convencían cada día mas y mas que era amor, pero no fui capaz de decir nada. Un escalofrío recorrió mi espalda, sentí que la ansiedad de toda esta espera que había llegado a su limite, mire a Himeko que aun mantenía la vista alta como a la espera de algo, la abrace mas fuerte aun y sin pensarlo dos veces la bese.

Ella me correspondió y nos besamos quien sabe por cuanto tiempo en el umbral de su habitación.

viernes, 20 de abril de 2012

Capitulo II – Despertar

Capitulo II – Despertar

No se que hora era cuando desperté… hace tanto que no dormía en una cama que mi cuerpo simplemente no quería salir de ahí. Cuando al fin pude abandonarla empecé a inspeccionar el lugar una vez mas, abrí cada cuarto para ver si alguien mas me hacia compañía, pero no, estaba vacío, me encontraba solo en aquel lugar.

-         Donde estará…- comencé a preguntarme hasta que note que sobre la mesa habia una bandeja con una nota.

“Yatoh, hoy debía ir a trabajar, te dejo algo de comida para que comas algo mientras llego, siento no estar y por favor… No te vayas.”

-         ¿Que no me vaya?, pero yo pensaba que era solo por una noche… es una mujer extraña – pensé sonriendo mientras rascaba mi cabeza.

Comí lo que había en la bandeja con ganas, jamás pensé que algo podía saber tan bien, me sentía feliz en aquel lugar desconocido que la idea de marcharme ya era absurda.
Tome la nota una vez mas, la leí un par de veces y la estreche en mi mano “No te preocupes, no me marchare” pensé y me tumbe en el sofá a dormir un rato a ver si así el tiempo pasaba mas deprisa y dejaba de estar solo.

Dormí un par de horas, cuando desperté tenia una frazada encima, alguien me había tapado, ya todo se encontraba a oscuras y no podía distinguir nada. Asustado note que el calor de un ser humano me abrigaba, cuando me di cuenta Himeko estaba dormida a mi lado con su cabeza apoyada en mi hombro, un leve rubor encendió mis mejillas, no puede evitar contemplarla, su piel era bastante pálida, sus labios rosas y tenia unas pestañas muy largas “como pude pasar por alto algo así” –me pregunte- era tanto mi cansancio y hambre que no había notado que Himeko era verdaderamente hermosa.
Algo se estremeció en mi interior, el pálido rostro alumbrado solo por las luces de la calle me cautivo, no pensé en nada, un suave y fugaz impulso paso por mi mente y cuando me di cuenta estaba suavemente uniendo sus labios con los míos.
Fue un beso suave, casi como un rose  que se sintió extremadamente dulce.
Sobresaltado por lo que había echo  aleje mis labios de los tuyos, no se que fue lo que me paso.

-         Yatoh…-me llamaste entre sueños- no te vayas….
Susurro mientras el calido sentimiento de aquel beso aun estaba en mis labios y volvió a dormir.
-         Aquí estoy Himeko – me apresure a responder en un susurro- no me iré.

Ella seguía dormida tan profundamente que con delicadez la tome entre mis brazos para llevarla a su habitación.
Era primera vez que entraba en su alcoba, era amplia y limpia, pero desposeída de cualquier cosa que podría ser común en un dormitorio, solo estaba la cama y junto a ella una mesita de noche. Se podía sentir la soledad de aquel cuarto apenas entrar.
Deposite suavemente a Himeko en la cama, me quede mirándola quien sabe por cuanto tiempo, deseaba que algo pasara, que algo me retuviera en ese lugar, no quería dejarla. Algo había pasado en mi que me hacia sentir así, solo quería seguir junto a ella, verla despertar, que me hablase en sueños.

-         Mierda... – susurre molesto- no entiendo que me esta pasando…

Del armario tome una manta para taparla, ella seguía dormida tan placidamente que era una imagen hermosa de contemplar… aparte la vista y la cubrí, di media vuelta y comencé a caminar en dirección a la puerta con paso raudo, cuando estaba a punto de abrirla y cruzar el umbral escuche un leve susurro diciendo mi nombre, voltee mi cabeza para ver y sin pensarlo cruce la habitación en dos zancadas y bese en la frente a Himeko y salí de la habitación dejándola sola.

Mi corazón seguía acelerado, cada vez entendía menos lo que pasaba conmigo, era una sensación extraña que no había sentido antes, tampoco sabia si me disgustaba o mas bien era agradable.

-         Mi mente se comporta de forma extraña – dije en voz alta- será por culpa de ese beso tal vez… ni siquiera yo entiendo el porque lo hice.


Tumbado en la cama repase mil veces lo que había echo y porque lo había echo, el beso, el llevarla con tanto cuidado hasta su habitación, el no querer dejarla y el otro beso en la frente hasta que entendí lo que podía estar pasando y comencé a sentir miedo de aquel sentimiento.

-         Será que…me gusta? –me dije mientras el terror subía a mi cabeza- no, no, no puede ser, ese sentimiento no es para mi – me repetí muchas veces.

Esa noche no pude dormir.

domingo, 15 de abril de 2012

Capitulo I - Encuentro.

Capitulo I - Encuentro

Ya no se cuanto tiempo mas pasara hasta el día que te vuelva a encontrar, solo se que por mas que pase el tiempo te sigo recordando y extrañando… me siento tan solo sin ti…

Ese verano en que nos conocimos esta tan presente en mi mente, fue demasiado caluroso, recuerdo que vagaba por la calle, no me quedaba dinero para nada y solo deseaba tomar un poco de agua cuando pasaste tu sonriendo con una botella de aquel liquido vital que yo tanto anhelaba, fue un sentimiento extraño, nuestras miradas se cruzaron por una fracción de segundo, yo seguí mi camino impávido hasta que sentí que alguien me tomo del brazo.

- Disculpa..- me sorprendiste - tienes sed?

Yo casi atontado por la sorpresa no pude reaccionar inmediatamente y solo me quede mirando.

- Anda! Si quieres te doy mi botella –me ofreciste con una sonrisa- ten.
- Gra….Gracias..-balbucee mientras aceptaba aquel tan preciado regalo.

Tome tan feliz y desesperadamente el agua que la acabe en un par de segundos.

- Gracias… pero… porque ayudas a un desconocido? – pregunte secándome la boca.
- Te veías sediento, eso es todo. Dime, no tienes a donde ir?

Algo extrañado respondí negativamente.

- Estoy solo, no tengo casa ni un hogar al que volver.
- Mmm, sabes…-dijiste mirando al piso- yo vivo sola, y tengo lugar de sobra en mi apartamento, deseas venir?

Sin creer que existiese alguien tan bondadosa en este mundo asentí sonrojado.

- Bien, entonces vamos!

Tomamos un taxi para llegar a aquel lugar, era un apartamento calido y lleno de luz, se sentía maravillosamente cómodo y confortable.

- Toma asiento, enseguida vengo – me dijiste mientras ibas a un cuarto cercano.
- Gracias… - dije mientras me sentaba en el sofá.

Inspeccione con mi vista cada detalle de aquel lugar, nada de foto y al parecer todas las cosas eran para una persona, todo se sentía lleno de ti y solo tu.

- Traje bebidas heladas – dijiste mientras cruzabas la habitación – así el calor será menos pesado.
- Dime… - me atreví a preguntar – porque estas sola?
- Mmm… la verdad, no tengo familia, mis padres fallecieron cuando yo era pequeña y no tengo hermanos – contaste como si hablaras del clima- fui criada por unos tíos, pero no me llevaba muy bien con ellos, así que apenas cumplí la mayoría de edad comencé a trabajar y me mude aquí, ese seria el resumen de mi vida – comentaste casi en juego- y tu, me dirás porque estas solo?
- A decir verdad… -comencé- jamás eh tenido a alguien a quien llamar familia, un día desperté en la cama de un hospital y me dijeron que alguien me había llevado ahí, no recuerdo nada desde aquel día hacia atrás, dijeron que perdí la memoria, que tal vez algún día la recuperaría, pero hasta el momento no tengo ningún recuerdo.
- Eso quiere decir que volviste a nacer aquel día no? -al oír eso mi cuerpo entero se estremeció.

Jamás lo había pensado de esa forma, esas palabras cavaron hondo en mi cabeza, quizás ella tenia razón, tal vez mi mente no quiere recordar lo que paso antes de despertar en aquel hospital.

- En cierta forma creo que somos iguales sabes… - hablo mirando a la ventana – creo que ninguno de los dos, sean por la razones que sean, quiere recordar o volver a su pasado.
- Tal vez tengas razón, puede que tanto tu como yo, en realidad seamos iguales – le conteste con una sonrisa, la idea de encontrar a alguien parecida a mi me alegro.
- Así lo creí desde el momento en que cruzamos nuestras miradas en la calle, me dije a mi misma, es el!. Por eso volví donde estabas jeje, aunque –dijo levantándose- creo que es hora de ir a dormir, a pasado la hora volando –hablo mirando su relog- por favor ocupa la habitación de allí, esta lista para ti- dijo mientras apuntaba hacia un cuarto- toma un baño antes si quieres, yo ahora voy a dormir, siéntete como en casa.

Apenas me percate de que se había levantado y avanzado hacia su habitación cuando caí en cuenta de un pequeño detalle que me hizo formular la pregunta de inmediato.

- Como te llamas – le pregunte casi justo antes de que entrara a la habitación, por alguna extraña razón sentía mi corazón agitado, pero debía saber su nombre antes de dejarla marchar.
- Himeko – contesto mientras se daba vuelta a mirarme extrañada aunque con su sonrisa ya habitual- y tu?
- Yatoh…
- Bienvenido a casa Yatoh, buenas noches- me contesto mientras cerraba la puerta tras de si.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Un Dia mas....

Dia: 5
Vamos vamos k se puede!!!
creo k toda esta tortura va mejorabndo, y mis deseos de dejar de fumar mejoran y me envuelven, hoy tome mis llaves y pense en abrir la puerta eh ir a comprar cigarros, casi tirando la toalla, pero cuando empece a abrir me dije "para que, entonces estos dias no valieron" y me devolvi a casa y comi mentitas XD jajaja son milñagrosas esas cosas
buenio bueno, ahora estoy con mejor animo y se ke algun dia esto sera solo un buen recuerdo de mi carrera por la lucha de dejar de fumar seeeeeeeeee

viernes, 11 de noviembre de 2011

Vamos, vamos!

Dia: 4
de a poco las ganas de salir a la calle y pedir un cigarro por el amor de Diox van desapareciendo....
aunque bastante lento la verdad ¬¬
al menos eh sido fuerte y valiente y las cosas van mejorando jeje
ya no me siento tan angustiada, aunque hay rituales que hecho de menos, como por ejemplo salir a fumar en la ventana, se extraña....
pero bueno todo es por mejor, y aunque eh sorprendido a mucha gente con mi decision, (y que no me cree) espero poder seguir firme hasta el final.....

jueves, 10 de noviembre de 2011

No quiero fumar!!!

Dia: 3
no se porque pero todo lo que hago, o cualquier cosa que como me recuerda a que no eh fumado, en este preciso instante me llega a doler el estomago como cualquier angustiada porque muero por fumar un puxo!! jajajaja, al menos me lo tomo con humor....¬¬ pero al menos siento que voy prograsando, mas que mal, practicamente me eh tenido que amarrar a algo para impedir esas ganas del demonio de salir corriendo a comprar cigarros....¬¬ jajajajaj aunque me rio despues y me digo a mi misma "weona desespera"
alguien mas esta en el intento de dejar de fumar???
yo los entiendo y los poyo.... es muy molesto este proceso de querer dejarlo....

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Fumar o no fumar... eh ahi el dilema

Dia: 2
Transpirando y alejada del cafe y el te que activan los inpulsos adictivos, solo como mentitas para mantener mi boca trankila, y eh escribido arto para no dejar que pase por mi cabeza la idea de fumar....
porque demonios tenia que ser tan dificil???!!!!!
cuando comence a fumar a los 15, me dije, "si quiero dejarlo, lo dejare cuando quiera" y ajora lo pienso y dijo "pendeja estupida" jamas debi empezar a fumar.... maldita adiccion, aunque al momento voy bien, espero poder llegar invicta al dia 3.....
aunque estoy que tiro la toalla en cualkier momento ¬¬

porque tenia que ser tan dificil dejar de fumar???!!!!

martes, 8 de noviembre de 2011

Depresiva....

Ultimamente eh estado pensando que la gente se a olvidado algo de mi....
no se porque, pero las personas que deberian estar mas seguido conmigo se han alejado, y
eso es triste U.U, sera que yo con mi extraña forma de ser los alejo?
no lo se bien.... pero hay personas que si o si deberian estar mas pendientes de nosotros y no lo estan....
cada dia que pasa pienso mas y mas que mi Kim no tiene abuelos T____T es tan hermoso y alegre mi bebe y aun asi sus abuelos se olvidan que existe T______T jamas lo vienen a ver y eso me frustra tanto.....
aunque lo unico que me queda por pensar es que son ellos la gente tonta que se pierde cada dia maravilloso que el me da, sus sonrisas, sus palabras y hasta sus travesuras me llenan de alegria.
Al menos aunque en este momento este triste, soy y me siento muy muy feliz, y creo que eso es lo que importa

jueves, 3 de noviembre de 2011

Dolor....

Siempre me eh preguntado el porque me enfermo tanto y con tanta frecuencia, es triste..... U.U a veces siento tanta rabia el no poder tener una vida normal... es molesto el hecho de que hoy te duele algo, y mañana te duele otra cosa, y a veces dos al mismo tiempo, pero no paso un dia sin que algo me aqueje, me siento frustrada, porque tuve que tener una salud tan mala??? no importa cuanto en cama pase, o cuanto me cuide, siempre algo esta mal conmigo, es tan doloroso..... de verdad.... todo mal conmigo..... espero algun dia  tener mejor salud, al menos para poder volver a patinar, U.U creo que ahora voy a volver a la cama un rato a ver si se me pasa....

lunes, 31 de octubre de 2011

Para Mañana....

En estos momentos estoy muy emocionada, porke mañana es halloween jeje, tal vez nadie me entienda mucho, pero para mi es importante, cuando uno es madre aprecia mucho esas celebraciones, no por los dulces ni nada, pero la cara de felicidad ke tienen tus hijos, al verse con disfraz y ke la gente les regalo algo ke ellos aman, no tiene precio, tal vez sea una madre extraña, o tal vez no, no lo se, mas ke mal es primera vez ke tengo un hijo XD
Lo bueno es ke tampoko estamos solos en esto porke vamos junto a sus demas primos y primas, sera muy entretenido y alegre, seeeeeeee.
Estoy esperando con ansias ke llegue mañana, ademas k por primera vez me disfrazare jejeje, la verdad es k siempre kize hacer cosplay, pero las situaciones jamas me lo permitieron, asi ke no me keda esperar mas ke halloween y claro zombie walk para poder hacer un costume play XD
Bueno, a falta de mas palabras no me keda mas ke desear un feliz (o tenebroso) halloween a todos y despedirme ;D
sayooooooonara! (como lo haria un fantasma de un samurai muerto XD)